Científicos del IRTA colaboran con la EFSA en la reevaluación de aditivos tecnológicos para piensos

El objetivo de esta reevaluación por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) es asegurar que todos los aditivos para piensos presentes en el mercado de la UE sean evaluados bajo los mismos estándares de seguridad. Un comité científico formado por investigadores del IRTA y miembros de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA) ha realizado un trabajo preparatorio de apoyo.

Los aditivos tecnológicos para piensos se utilizan para mejorar o influir afectar favorablemente en las características del pienso, pero generalmente no tienen ningún efecto biológico directo sobre la producción animal. El procedimiento de autorización de aditivos para piensos, incluidos los aditivos tecnológicos, está establecido por el Reglamento (CE) no 1831/2003. El artículo 10 del Reglamento establece los principios de la reevaluación de los aditivos para piensos que ya están en el mercado en la UE y/o que fueron autorizados bajo el marco normativo anterior.

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Fuente: Agrodigital

 

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Los sulfitos, aditivos alimentarios en el punto de mira

Estos aditivos tienen propiedades conservantes que actúan manteniendo el color del alimento, previniendo su oxidación y evitando que los hongos, las bacterias y las levaduras crezcan en ellos.

Los sulfitos hacen posible que una gran cantidad de alimentos lleguen en buenas condiciones a nuestros hogares, pero eso sí, tomados en pequeñas dosis.

Cantidad diaria recomendada

En efecto, a dosis normales son inocuos; el problema aparece cuando la ingesta diaria se excede.

Su cantidad diaria recomendada por la organización Mundial de la Salud asciende a 0,7 mg. Por kg de peso. Las dosis máximas permitidas en la industria dependen del alimento y comprenden un variado rango de concentración.

Cuanda mýor es la cantidad, mayor duración del producto, pero también existe un mayor riesgo para la salud, ya que su acumulación en el organismo puede causar reacciones alérgicas como dolor de cabeza, dermatitis, urticarias o iritación gastrointestinal y un empeoramiento del asma.

Dos tipos de sulfitos

Los naturales en alimentos fermentados, como vino, cerveza o algunos quesos.
Artificiales, con aplicaciones en farmacia, cosmética, dulces, aperirtivos, cervezas, vegetales, frutos secos, mermeladas, curstáceos, moluscos y carnes.
Los alimentos que contribuyen a un mayor aporte de sulfitos son: vino, jugos de fruta, fruta seca y nueces.

Otros aditivos controvertidos 

Son los nitritos usados en conservas de marisco y quesos, los cuales en dosis abundantes son cancerígenos, el hidroxibenzoato de etilo utilizado en la salsa mayonesa y el ácido propiónico presente en productos de panadería, que puede ser un potenciador de tumores.

Fuente: Blog de Farmacia

Nuevas categorías y uso de aditivos en preparados de carne

Un nuevo reglamento ofrece cambios relevantes en materia de aditivos en el sector cárnico con el fin de armonizar los usos de algunos ingredientes.

Categorías y subcategorías, revisadas

Tras el análisis del reglamento, uno de los elementos más relevantes es el de las categorías y subcategorías, donde se observa que en la parte D de la lista, la categoría 8 (carne), se encuentran las subcategorías:

8.1: Carne sin transformar

  • 8.1.1: Carnes no elaboradas distintas de los preparados de carne, considerando las definiciones del Reglamento (CE) nº 853/2004.
  • 8.1.2: Preparados de carne, tal como se definen en el Reglamento (CE) nº 853/2004.

8.2: Carne transformada

Revisión de los usos admitidos

El anexo II del Reglamento nº 1333/2008, en el campo de los preparados de carne, ha dado lugar a interpretaciones diversas por parte de los distintos países. Por ello, en el nuevo reglamento se ha tratado de armonizar estos aspectos para atender las solicitudes de algunos Estados miembros en los usos establecidos y admitir su inclusión en la lista. Algunos de los elementos más relevantes de las revisiones en los usos aprobados son:

  • Curcumina (E 100), los carmines (E 120), el caramelo (E 150a-d), el extracto de pimentón (E 160c) y el rojo de remolacha (E 162), que se han empleado tradicionalmente para la coloración de productos tipo merguez y otros productos: salchicha fresca, mici, butifarra fresca, longaniza fresca, chorizo fresco, bifteki, soutzoukaki, kebap, cevapciciy pljeskavice.
  • Ácido acético y acetatos (E 260-263), ácido láctico y lactatos (E 270, E 325-327), ácido ascórbico y ascorbatos (E 300-302) y ácido cítrico y citratos (E 330-333), como reguladores de la acidez, conservantes y/o antioxidantes para evitar la oxidación y/o el enranciamiento y aumentar la estabilidad microbiológica, en todos los preparados de carne a los que se hayan añadido otros ingredientes distintos de los aditivos o de la sal.
  • Ácido fosfórico, fosfatos, di-, tri- y polifosfatos (E 338-452), como humectante para prevenir la pérdida de jugos de la carne durante su transformación posterior, en particular cuando se ha inyectado la salmuera, se autoriza en los siguientes productos: Kasseler, Bräte, Surfleisch, toorvorst, saslõkk, ahjupraad y burger meat con un contenido mínimo en vegetales o cereales del 4%, mezclados con la carne y el jamón salado de Navidad finlandés.
  • Nitritos (E 249-250), como conservante en determinados productos tradicionales: lomo de cerdo adobado, pincho moruno, careta de cerdo adobada, costilla de cerdo adobada, Kasseler, Bräte, Surfleisch, toorvorst, saslõkk, ahjupraad, kielbasa surowa biala y kielbasa surowa metkay tatar wolowy (danie tatarskie).
  • Alginatos (E 401-404), carragenanos (E 407), algas Eucheuma transformadas (E 407a), goma garrofín (E 410), goma guar (E 412), goma de tragacanto (E 413), goma xantana (E 415), fosfato de dialmidón acetilado (E 1414) y fosfato de dialmidón hidroxipropilado (E 1442), como humectantes o estabilizadores para reducir la pérdida de agua en el embalaje y prevenir la pérdida de jugos de la carne durante su transformación posterior.
  • Carbonatos de sodio (E 500), como humectantes en preparados de carne de aves de corral, mici, bifteki, soutzoukaki, kebap, seftalia, cevapcici y pljeskavice, a fin de mantener la consistencia y la jugosidad durante la preparación posterior.
  • Fosfato de dialmidón acetilado (E 1414) y de fosfato de dialmidón hidroxipropilado (E 1442) para disminuir la pérdida de agua en preparados de carne en los cuales se han inyectado ingredientes y en preparados de carne compuestos por partes de carne tratadas de forma diferente (picadas, cortadas en filetes o transformadas y combinadas entre sí, por ejemplo rollos que contengan carne picada) y con objeto de mantener la jugosidad durante la preparación de gyros, souvlaki, bifteki, soutzoukaki, kebap y seftalia.

Admitido el principio de transferencia en los preparados de carne

El principio de transferencia (artículo 18 del Reglamento 1333/2008) no es aplicable a los alimentos no elaborados como norma general (se aplica a la presencia de aditivos en los alimentos como resultado del empleo de materias primas o de otros ingredientes en que se hayan usado esos aditivos). No obstante, en el caso de los preparados de carne, se ha considerado que debe admitirse y, en consecuencia, se ha modificado la entrada del apartado 1 del cuadro 1 de la parte A del Anexo II, permitiendo a los preparados de carne (de acuerdo con la definición del Reglamento 853/2004) la aplicación de dicho principio.

Excepciones

Hay que resaltar que se han incorporado la mayor parte de las propuestas solicitadas por la industria española, con la excepción de: los fosfatos en preparados de carne inyectados, que solo han sido aceptados por la Comisión Europea en ciertos productos tradicionales para limitar la exposición a este aditivo; el glutamato, que puede enmascarar el sabor de la carne fresca; y el extracto de romero, que no estaba autorizado en esos usos (y se había rechazado en su momento para limitar la exposición).

Tampoco se han aceptado otros usos como carbonatos de sodio (para productos marinados/inyectados en general), tocoferoles, eritórbico, celulosa, metilcelulosa, mono y diglicéridos de ácidos grasos, cloruro potásico, guanilato y glicina, tal y como la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) indica en su nota interpretativa ‘Uso de aditivos en derivados cárnicos’.

Fuente: Eroski Consumer