El CSIC crea snacks saludables sólo con las proteínas del huevo

El Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC) ha presentado diversas innovaciones en el campo de la gastronomía basadas en las proteínas del huevo con las que pretende modificar los hábitos de consumo sobre todo en niños, deportistas y ancianos, para hacer su dieta más saludable y baja en grasas. Esta innovación también podrá ser utilizada por personas que padezcan obesidad o sobrepeso, por su gran efecto saciante.

Los nuevos productos desarrollados serán presentados como snacks para la población, sobre todo para niños y ancianos con problemas de masticación. Al poseer grandes propiedades nutricionales y saciantes, el equipo de investigadores también estudia trasladar este producto a países en vías de desarrollo con elevados niveles de desnutrición de la población.

Para crear estos snacks Marta Miguel y el equipo de investigadores del CSIC llevaron a cabo una hidrólisis del huevo, tratando la clara con la enzima de la flogoproteína, la cual rompería las cadenas de aminoácidos, reduciéndose a partículas más pequeñas.El resultado es dos productos, uno cremoso con el cual se elaborarían purés y cremas, y, por otro lado, quedaría algo similar a una clara batida, aunque con una textura más ligera y manipulable, explica el chef madrileño Mario Sandoval, que colabora con el equipo de CSIC.

Miguel y Sandoval señalan que pueden desarrollarse desde chips elaboradas a partir de la clara de huevo, hasta algo similar a un queso de burgos, que sólo estaría elaborado con las mejores proteínas del huevo.

Sandoval reconoce que al comienzo del experimento la muestra era “difícil de comer”, sin embargo luego mejoró tras una serie de procesos, utilizando potenciadores de sabor, y mediante un proceso de liofilización que aportaría un sabor intenso a todos estos productos.

Comercialización
Luis Aguilar, propietario de ANC Corporation, cuya empresa respalda la comercialización de este proyecto, recalca la competitividad que podría tener la puesta en venta de estos productos como snacks infantiles, ya que pueden elaborarse desde helados hasta chips, los cuales aportarían parte de las proteínas diarias necesarias en la actividad de niños y deportistas.

La empresa pretende salir al mercado en cadenas de restauración y en supermercados, con el objetivo de que este producto pueda estar al alcance de quien lo desee.

Fuente: Diario Médico

¿Bacterias en la nevera? Hasta cien millones por centímetro cuadrado

Listeria monocytogenes. Puede que no le suene el nombre, pero es un peligrosa bacteria que causa graves intoxicaciones alimentarias -principalmente a niños, mayores, embarazadas y personas con las defensas bajas-, que se encuentra en los alimentos y que resiste muy bien el frío. El primer paso para contenerla pasa por conservar la comida en el frigorífico por debajo de los seis grados, o mejor aún, de los cinco, algo difícil de conseguir en las neveras viejas. La alerta fue lanzada hace unos días por la Sociedad Española de Seguridad Alimentaria (Sesal), que incluso planteó la necesidad de un plan Renove para modernizar este tipo de electrodomésticos.

«Muchos frigoríficos suelen estar por encima de los ocho grados de temperatura, y eso es un riesgo. Pero el problema es también la falta de homogeneidad de las temperaturas, que en el fondo de la nevera puede ser de menos un grado y, en la puerta, de doce. Y esto suele ocurrir en los frigoríficos viejos y sin sistemas de ventilación que repartan el aire de forma homogénea», explica José Juan Rodríguez, secretario de la Sesal y profesor de Nutrición y Bromatología en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para una buena seguridad alimentaria, no solo resulta imprescindible contar con un buen frigorífico, sino también realizar un mantenimiento adecuado del aparato. De lo contrario, hongos y bacterias puede proliferar a discreción. «Si tenemos un equipo con ventilación de aire interior y un termostato que mantenga la temperatura elegida, nos da una garantía de los alimentos que tenemos dentro», constata Juan José Rodríguez.

¿Hasta cuántos patógenos pueden acumularse en su interior? En las zonas húmedas del frigorífico, donde hay algún tipo de agua líquida, pueden concentrarse de 10 a 100 millones de bacterias por centímetro cuadrado. Si el mantenimiento es malo, incluso pueden superar los cien millones.

En buena parte de los casos, los patógenos no se encuentran originalmente en los alimentos, sino que se transmiten a ellos debido a la falta de higiene o a una mala manipulación. Es lo que se conoce como contaminación cruzada. «Somos nosotros los que los metemos dentro», apunta el experto en seguridad alimentaria. Esto ocurre, por ejemplo, cuando introducimos o sacamos los alimentos de la nevera después de tocarlos con las manos, que previamente estuvieron expuestas a alguna bacteria localizada en el fregadero. Para eliminar el riesgo es fundamental la limpieza de la cocina, antes y después de las comidas, y de las manos.

Una bacteria como la campolybacter, que causa episodios de gastroenteritis, es susceptible a este proceso. También la salmonella, aunque su infección se ha controlado en los últimos años.

Tecnología para duplicar el tiempo de conservación
«Casi el 80 % de las enfermedades de transmisión alimentaria tienen su origen en el hogar, por eso es muy importante mantener una buena higiene en su manipulación, en el cocinado y en el mantenimiento en frío», asegura Juan José Rodríguez, secretario de la Sociedad Española de Seguridad Alimentaria.

En el caso de los frigoríficos, las nuevas tecnologías permitirán dentro de pocos años duplicar el tiempo de conservación de la comida. «Durante los próximos años veremos cómo los alimentos doblarán su tiempo de conservación, manteniendo las mismas características de frescura, sensoriales y nutricionales que uno recién preparado», destaca Olga Martín, responsable del Grupo de Nuevas Tecnologías para el Procesado de Alimentos de la Universidad de Lérida.

Martín entiende que «el principal obstáculo que nos encontraremos no será tanto el debido a cuestiones técnico-sanitarias ni de seguridad alimentaria, sino la percepción que tendrán los consumidores sobre lo que ellos consideran el tiempo de caducidad de un alimento y su predisposición a consumirlo». En la actualidad, por ejemplo, las nuevas técnicas de conservación ya permiten mantener las lechugas durante dos semanas en la nevera, cuando los consumidores consideran que con más de una ya no tiene la suficiente calidad.

Fuente: La Voz de Galicia

Nueva aplicación que ayuda a saber almacenar alimentos

En el mercado hay una gran variedad de productos frescos, congelados y preparados. Si bien en los establecimientos de venta se mantienen unas estrictas normas para garantizar su conservación, en casa es el consumidor el encargado de hacerlo. Para facilitarle la tarea, el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) ha presentado la aplicación FoodKeeper, que ayuda a los ciudadanos a saber guardar los alimentos. Esta app permite elegir el método de almacenamiento más adecuado para extender la vida útil de los alimentos. El artículo detalla en qué consiste esta aplicación y qué estrategias se han puesto en marcha para acabar con el desperdicio de alimentos en buen estado.

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Fuente: Consumer

Ikea presenta una mesa de cocina que reconoce alimentos (y dice cómo cocinarlos)

Ikea parece empeñada en convertir nuestra casa en inteligente. Después de anunciar sus nuevas lámparas y mesas con cargador inalámbrico integrado, la empresa sueca ha presentado en Milán su cocina del futuro.

En el marco del Ikea Concept Kitchen, un proyecto que tiene como objetivo mostrar cómo se espera que sean nuestras cocinas dentro de 10 años, la tienda de muebles ha enseñado su tablero capaz de reconocer los alimentos, pesarlos e incluso sugerir recetas.

Para lograrlo dispone de un proyector equipado con cámara que muestra la información en la superficie al mismo tiempo que reconoce la comida que coloquemos encima. Una vez hecho esto, sugiere cómo cocinarla, trocear los distintos ingredientes o incluso combinarlos con otros. De la misma forma, también es capaz de calentar la comida al contar con placas de inducción.

Ikea parece empeñada en convertir nuestra casa en inteligente. Después de anunciar sus nuevas lámparas y mesas con cargador inalámbrico integrado, la empresa sueca ha presentado en Milán su cocina del futuro.

En el marco del Ikea Concept Kitchen, un proyecto que tiene como objetivo mostrar cómo se espera que sean nuestras cocinas dentro de 10 años, la tienda de muebles ha enseñado su tablero capaz de reconocer los alimentos, pesarlos e incluso sugerir recetas.

Para lograrlo dispone de un proyector equipado con cámara que muestra la información en la superficie al mismo tiempo que reconoce la comida que coloquemos encima. Una vez hecho esto, sugiere cómo cocinarla, trocear los distintos ingredientes o incluso combinarlos con otros. De la misma forma, también es capaz de calentar la comida al contar con placas de inducción.

La tienda de muebles presentó otros avances destinados a ahorrar tiempo y recursos a sus clientes, como una despensa capaz de conservar los alimentos durante más tiempo o un sistema para reciclar de forma más cómoda y sencilla.

Cómo cargar tu móvil en la mesilla de noche

Ikea ya anunció el pasado mes de marzo su nueva línea de lámparas y mesas con cargador inalámbrico integrado, que ya comenzó a vender este mes de abril en Reino Unido y EEUU con un precio a partir de 40 euros.

Lo que propone Ikea es que la base de una lámpara como la que podemos tener en nuestra mesilla de noche o cualquier otro mueble cuente con un cargador de móviles. Así, uno de nuestros gestos habituales, como es dejar el teléfono encima de la mesilla, nos permitirá a la vez tener cargado nuestro teléfono sin siquiera proponérnoslo. A los más olvidadizos probablemente les entusiasme esta idea. Sin olvidar las ventajas que supone despedirse de los molestos cables.

Fuente: El Confidencial

 

Sanidad tomó 3.090 muestras en 2014 en mataderos y sólo hubo tres notificaciones

Los veterinarios encargados de garantizar la seguridad de los productos agroalimentarios de la región tomaron el año pasado un total de 3.090 muestras en los mataderos y salas de tratamiento autorizadas en Castilla-La Mancha.

De estas muestras, sólo se produjeron tres notificaciones relacionadas con productos cárnicos que requirieron algún tipo de actuación por parte de los Servicios de Sanidad Alimentaria, al tiempo que, sólo en el sector cárnico, se realizan inspecciones en los 650 establecimientos registrados en la región.

Estos datos los aportó la Consejería de Sanidad en un comunicado, en el que informó de la visita que ha realizado el consejero del ramo, José Ignacio Echániz, a las instalaciones de la empresa cárnica Frimancha, en Valdepeñas (Ciudad Real), donde puso de manifiesto el alto grado de control y seguridad de los productos agroalimentarios de Castilla-La Mancha.

Echániz se refirió a la necesidad de garantizar la seguridad de los productos agroalimentarios, asunto en el que «los veterinarios llevan a cabo una exhaustiva labor de inspección y control».

Tras resaltar las 3.090 muestras tomadas el año pasado, Echániz consideró que ello es «la prueba de la alta calidad y la seguridad de los productos que ofrecen las empresas del sector en Castilla-La Mancha».

Echániz realizó un recorrido por las instalaciones de la empresa Frimancha, radicada en Valdepeñas, que da trabajo a 200 personas de forma directa y a otras 520 indirectamente.

Su actividad se centra en el matadero de vacuno, sala de despiece de vacuno y porcino y fábrica de elaborados cárnicos de vacuno y porcino.

Sus productos llegan a mercados nacionales e internacionales y en la actualidad es uno de los cuatro establecimientos autorizados en España para exportar carne de vacuno a Rusia.

Fuente: ABC

Guía sobre la información de los alimentos para un consumo seguro

El Departamento de Salud del País Vasco ha presentado, en el marco de una jornada celebrada en Vitoria con minoristas, grandes superficies y hostelería, la nueva “Guía sobre la información de los alimentos en comercio minorista y restauración”, que busca servir de ayuda para identificar e informar sobre los alérgenos o sustancias que producen intolerancias en cualquier alimento y en cualquiera de las fases de la cadena alimentaria.

Recientemente en Europa, con el objetivo de aumentar el nivel de protección de las personas consumidoras, se modificaron las condiciones de etiquetado de los alimentos. Uno de los requerimientos, que afecta directamente a la salud de las personas, es el de identificar e informar sobre alérgenos y sustancias que producen intolerancias.

Según explicó la directora de Salud Pública, Miren Dorronsoro, quien dio a conocer la Guía a los sectores relacionados con la alimentación, el número de personas afectadas por alergias o intolerancias es cada vez mayor y a un mayor número de alimentos; la normativa exige identificar e informar sobre un total de 14 alérgenos en los alimentos que los contienen, lo que va a exigir cambios importantes en los establecimientos e industrias alimentarias.

Conscientes de ello, señaló, Miren Dorronsoro, se elaboró esta Guía de información alimentaria que ayudará a interpretar la normativa exigida y servirá de apoyo para ofrecer esta información que aumentará el nivel de protección de las personas. “Es fundamental que las personas consumidoras conozcan la información que transmiten los alimentos para que su consumo sea seguro, es un derecho y un deber leerla y exigirla también”, destacó.

Concretamente, la Guía sobre la información de los alimentos en comercio minorista y restauración se estructura en varios apartados con la información obligatoria que tiene que figurar en los alimentos y, en especial, con la información sobre alérgenos o sustancias que producen intolerancias y el formato en el que puede presentarse (carteles, etiquetas, menús e incluso de forma oral, por parte de los responsables de los establecimientos alimentarios).

También indica los distintos grupos de alimentos y sus modalidades de venta, así como prácticas de manipulación para una mejor gestión en los establecimientos afectados. Por último, recoge las responsabilidades tanto de los encargados de los establecimientos como de las personas consumidoras.

Fuente: Acta Sanitaria

FAO alerta sobre aumento de alimentos contaminados

Los casos conocidos de alimentos contaminados aumentan a medida que mejoran los sistemas para su control, sobre todo en los países en desarrollo que están empezando a ponerlos en marcha, indicó este martes a Efe la experta en Seguridad Alimentaria de la FAO Masami Takeuchi.

Con motivo del Día Internacional de la Salud, que este año tiene por lema «¿Cómo de segura es tu comida?», Takeuchi explicó que «en los países más pobres, donde no hay sistemas de control de alimentos, dicen no tener problemas de ese tipo porque no pueden comprobarlo ni saben lo que mata a la gente».

Pero con la introducción de los primeros «puestos de control»para inspeccionar esos productos, «de repente surgen cientos de casos, pero porque los sistemas (de detección) mejoran», agregó la especialista al término de un acto sobre seguridad alimentaria en la sede de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma.

Esa paradoja, destacó, impide medir los resultados de un programa a partir del número de casos de alimentos contaminados.

«La seguridad alimentaria se ha ido garantizando a partir de las lecciones aprendidas en la historia», detalló Takeuchi, para quien los esfuerzos se centran actualmente en cómo llevar a cabo un control más sistemático y seguir los estándares internacionales fijados para procesar la comida.

Desde que se producen hasta que se digieren, los alimentos recorren numerosas etapas de una cadena en la que van apareciendo amenazas, ya sea por los cambios en la producción, la distribución o el consumo o por los del medio ambiente, con nuevos gérmenes patógenos o una mayor resistencia de los existentes.

La responsable de Seguridad Alimentaria sostuvo que en ciertos países desarrollados se sigue el rastro de los alimentos en todas esas fases, si bien la existencia de inspectores en algunas partes del mundo no significa que la información vaya a ser luego recogida y analizada de forma más general.

En la última fase, la responsabilidad recae principalmente en quien prepara los alimentos aunque todavía haya quien no piensa en lavarse antes las manos, separar la comida cruda de la hecha, cocinar bien los productos, mantenerlos a una temperatura que garantice su conservación o usar agua en buen estado, como recomienda la ONU.

Takeuchi mencionó el caso de muchas madres jóvenes que no saben que deben separar los alimentos y dan a sus bebés sustancias contaminadas sin saberlo, lo que puede llegar a causarles la muerte.

Recordó otros incidentes como el fallecimiento de bebés en 2008por el consumo de leche adulterada de forma intencionada por productoras chinas con melamina, un compuesto químico usado en la fabricación de cemento y plásticos y que las compañías emplearon para encubrir un abaratamiento de los costes.

La experta también llamó la atención sobre casos antiguos como la salmonela hallada en manteca de cacahuete en Estados Unidos o la contaminación de la carne de cerdo en Irlanda por unas dioxinas nocivas procedentes del aceite de la maquinaria con la que se cortaban los piensos para esos animales.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, se calcula quedos millones de personas mueren anualmente por consumir alimentos de forma insegura, en su mayoría en países en desarrollo.

Además, la comida que contiene bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas dañinas contribuye a la aparición de más de 200 enfermedades, desde el cáncer a la diarrea, con 4.000 millones de casos de ésta última cada año.

Fuente: ABC