Vuelve Alimentaria: más innovación, internacionalización y especialización

Alimentaria, el Salón Internacional de Alimentación y Bebidas, vuelve al recinto de Gran Via de Fira de Barcelona para celebrar su 40 aniversario del 25 al 28 de abril. Esta edición, la más internacional hasta el momento, destaca por el gran número de importadores participantes, los encuentros de negocios y las ponencias de alto nivel. Además, Alimentaria ofrece nuevos espacios dedicados a sectores en crecimiento para ofrecer al visitante las últimas tendencias e innovaciones del panorama alimentario internacional.

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Fuente: Interempresas
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Llevarse la comida que sobra en el restaurante, ¿qué riesgos conlleva?

Llevarse la comida que sobra en el restaurante podría tener su origen en el término doggy bag (bolsa para el perro), utilizado para describir los alimentos sin comer en un establecimiento hostelero que se guardan para las mascotas. Aunque en España no es muy habitual hacerlo, en EE.UU. sí lo practican más y en Francia hasta algunos locales ofrecen bolsas a sus clientes para que puedan llevarse la comida a casa. En costumbres como esta se deben tener en consideración ciertas prácticas de manipulación e higiene, si no se quiere tener sorpresas con los patógenos. El artículo explica cuáles son los principales riesgos asociados a esta práctica y cómo puede convertirse en una manera de reducir el desperdicio de alimentos.
Fuente: Consumer

Regular los alimentos

El sector de la industria cárnica está orientado al consumidor final, donde es esencial aportar calidad, seguridad, diversidad y precio. Además, la trazabilidad toma cada vez más importancia, y esto se plasma en dos aspectos diferenciados. Por un lado el uso del envase y la etiqueta como canal de información al consumidor, cada vez más exigente, a veces solo curioso. Por otro lado, como herramienta de control para la seguridad alimentaria y disuasorio contra el fraude.

En este contexto en Bruselas cada vez hay más interés en potenciar los etiquetados. En febrero de 2015 el Parlamento Europeo (PE) pidió a la Comisión que presentara una propuesta para que fuera obligatorio etiquetar el origen de la carne en los productos transformados. La Comisión lo tumbó por el excesivo coste y burocracia que supondría. Al consumidor se le complicaría todavía más la comprensión de la etiqueta. Además, sería muy inusual que un consumidor buscara el origen de los diferentes productos que componen un alimento transformado. Si así fuera, ¿por qué no también del resto de los productos?
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El PE contrataca ahora y la Comisión de Seguridad Alimentaria presentará en sesión plenaria en los próximos meses una nueva propuesta para que la Comisión regule en una primera fase lo que han llamado alimentos ligeramente transformados, cárnicos y lácteos. El PE basa su estrategia en los resultados de una encuesta del Eurobarómetro del 2013, por la que el 90% considera el etiquetado como importante para los alimentos procesados. Lo que pasa es que el ciudadano quiere que se etiquete el origen del producto, pero no el de toda su materia prima.

En definitiva, no queda claro si podremos asistir a una regulación de alimentos ligeramente transformados, o a una ligera regulación de alimentos transformados. Las instituciones europeas tienen la mala costumbre, especialmente el Parlamento Europeo, de hacer complejas propuestas que, en caso de salir adelante, suelen generar no pocos quebraderos de cabeza.

Fuente: La Rioja

Fraude del orégano en Australia

Choice es una organización de consumidores de Australia que tiene el objetivo de velar por los derechos e intereses de los consumidores en diversos de temas relacionados con el consumo. Pues bien, hoy conocemos un informe elaborado por esta organización en el que se denuncia que se está llevando a cabo un fraude con el orégano seco que se comercializa en Australia, el orégano se adultera con productos mucho más económicos, como hojas de olivo y hojas de zumaque molidas. Los resultados del análisis reflejan que de 12 muestras adquiridas en distintos establecimientos, siete estaban adulteradas y en algunos casos llegando a una proporción de nada menos que el 90%.

En las muestras fraudulentas el contenido de orégano auténtico variaba entre un 10% y un 50%, se trata de un claro caso de fraude alimentario y por tanto los resultados de los análisis que se han realizado han sido remitidos a la Australian Competition and Consumer Commission (Comisión Australiana de la Competencia y del Consumidor), organismo independiente que tiene como competencia proteger los derechos del consumidor, los derechos y obligaciones de negocios, realizar la regulación industrial, vigilar los precios y prevenir conductas anticompetitivas ilegales.

Recordemos que el año pasado se destapaba en el Reino Unido un caso de fraude alimentario que afectaba al orégano seco, en este caso se detectó una adulteración que alcanzaba hasta el 70% del producto. Botes y paquetes de orégano seco que se comercializaban en los supermercados del Reino Unido contenían hojas de olivo y mirto. Como en el caso del orégano que se comercializa en Australia, los productos utilizados para su adulteración no suponen un riesgo para la salud, pero no aportan el aroma y el sabor del orégano.

Como suele ocurrir en estos casos, los ingredientes utilizados para la adulteración no aparecen identificados en las etiquetas alimentarias, tampoco se puede hablar de errores, al menos así lo considera Choice. Recordemos que en el caso del orégano del Reino Unido se apuntaba que no estaba claro si el engaño había sido intencionado o si era fruto de un conjunto de errores derivados de la elaboración y manipulación por parte de las empresas que estaban implicadas, algo bastante improbable.

Durante los meses de agosto y septiembre del año pasado Choice procedió a adquirir las 12 muestras de marcas y lotes diferentes, tras realizar los análisis oportunos, se identificaron cinco muestras que contenían 100% orégano, en el resto se detectó el fraude en los porcentajes que podéis ver en la fotografía y que corresponden a las marcas Master of Spices, Hoyt’s, Stonemill (Aldi), Spice & Co, Menora, Spencers and G Fresh.

Fuente: Gastronomía & CIA

Nueva pirámide de la Alimentación Saludable: cambios y consejos

Durante los dos últimos años, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha estado actualizando las ‘Guías Alimentarias para la población española’. Para ello, ha considerado los problemas de salud más frecuentes con un enfoque de salud pública, los hábitos alimentarios más prevalentes, así como la práctica de actividad física y sedentarismo en nuestra población. También ha tenido en cuenta el actual contexto socioeconómico cultural. El resultado es un informe técnico-científico con recomendaciones para mejorar la salud a través de la alimentación y de un estilo de vida más activo. Su símbolo más conocido es la pirámide de la alimentación saludable, que presenta unas cuantas novedades. De la mano de Javier Aranceta, presidente del Comité Científico de la SENC, la recorremos peldaño a peldaño.

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Fuente: Consumer

El Instituto de la Grasa logra 606.000 euros de fondos UE para investigar contra el fraude del aceite de oliva

El Instituto de la Grasa, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha conseguido, junto a un consorcio en el que están presentes 20 instituciones de 15 países, la concesión de 606.000 euros por parte de la Unión Europea para su proyecto Oleum, que generará soluciones analíticas innovadoras, más eficaces y armonizadas para detectar y combatir los fraudes más comunes y emergentes y para verificar la calidad de los aceites de oliva.

Esta cuantía ha sido concedida a través de la convocatoria Horizonte 2020, en relación a la crisis alimentaria, el fraude en la cadena alimentaria y el control de los alimentos sometidos a actividades fraudulentas. A esta convocatoria se presentaron una veintena de consorcios y en la que finalmente fue elegido el proyecto Oleum. El presupuesto total del proyecto es de cinco millones de euros.

En este consorcio participan “numerosos” expertos químicos que componen los grupos de expertos de los organismos reguladores del aceite de oliva, es decir, la UE y el Consejo Oleícola Internacional, según una nota del Instituto de la Grasa. Un total de ocho de estos expertos participan en el consorcio.

El Instituto de la Grasa aporta dos grupos de investigación, uno liderado por el investigador Wenceslao Moreda y otro por Diego Luis García; en total seis investigadores. Cada grupo va a recibir aproximadamente 300.000 euros de presupuesto en un proyecto tan específico y con tanta trascendencia como la autenticidad del aceite de oliva.

El proyecto Oleum realizará actividades de investigación basado en el desarrollo de métodos mejorados con el objetivo de detectar nuevos marcadores del proceso de desodorización del aceite; descubrir las mezclas ilegales entre aceite de oliva y otros aceites vegetales; controlar la calidad, mejorar la evaluación organoléptica con una prueba de panel cuantitativo, basado en métodos oficiales actuales, y con el apoyo de materiales de referencia a la medida para una mejor calibración de los paneles sensoriales, junto con herramientas de detección rápida para facilitar el trabajo de los panelistas.

Asimismo, se prevén actividades de transferencia de conocimiento y tecnología sustanciales para ayudar en la aplicación de un fácil acceso a un bando de datos Oleum, que contiene toda la información de la investigación Oleum y otras fuentes internacionales fiables; así como la puesta en marcha de la RED Oleum para interesados.

Por último, tiene previsto una estrategia de difusión robusta por el proyecto destinada a compartir efectivamente los resultados con todos los interesados en la cadena de suministro de aceite de oliva, para mejorar la confianza del consumidor y del mercado, y preservar la imagen del aceite de oliva en una escala global.

Fuente: 20 Minutos

El fraude alimentario crece en todo el mundo de una forma alarmante

opson_5-680x479A principios del año pasado nos hacíamos eco de una operación llevada a cabo por Europol (Oficina Europea de Policía) y la Organización Internacional de Policía Criminal INTERPOL, con la que se lograron incautar 2.500 toneladas de alimentos y bebidas en 47 países del mundo entre el mes de diciembre de 2014 y el mes de enero de 2015. Estos resultados mostraban que el fraude alimentario está muy extendido en todo el mundo, siendo las cifras alarmantes. Pues bien, hoy conocemos una nueva operación llevada a cabo por las dos agencias indicadas, con la que se han logrado incautar más de 10.000 toneladas de alimentos y un millón de litros de bebidas fraudulentas en 57 países del mundo, lo que muestra que el fraude alimentario crece en todo el mundo de forma alarmante.

En esta operación denominada Opson V, que se ha llevado a cabo desde el mes de noviembre de 2015 a febrero del presente año, han participado como en la operación anterior, oficinas de aduanas, organismos nacionales de reglamentación alimentaria, el sector privado de la industria alimentaria y otras instituciones. Se llevaron a cabo controles en mercados, comercios, aeropuertos, puertos y polígonos industriales, con un volumen incautado de alimentos fraudulentos realmente alarmante, pero como ya comentamos anteriormente, posiblemente sea la punta del iceberg, ya que en varias ocasiones los defraudadores consiguen eludir a la justicia.

La picaresca en el fraude alimentario abarca todo tipo de acciones y afecta a todo tipo de alimentos, según comenta Europol, se han incautado unas nueve toneladas de azúcar que estaba mezclado con fertilizantes en Sudan, más de 85 toneladas de aceitunas bañadas en sulfato de cobre para darles una mejor apariencia en Italia, toneladas de carne ilegal de búfalo no apta para el consumo humano importada ilegalmente de la India a Tailandia, miel adulterada o mezclada y etiquetada incorrectamente en Australia, 10.000 litros de alcohol falso o adulterado (vino, whisky, vodka, etc.) en el Reino Unido, chocolate, dulces y bebidas no alcohólicas adulteradas y dirigidas a los niños en Hungría, Italia, Rumanía y Lituania, carne de mono en Bélgica, y así un largo etcétera.

Las bebidas y alimentos falsos son una seria amenaza para la salud y seguridad de los consumidores, muchos compran estos alimentos sin sospechar que son potencialmente peligrosos. Lamentablemente estamos a expensas de criminales sin escrúpulos que no dudarán en dar gato por liebre para enriquecerse aunque sea costa de la salud de los consumidores. Michael Ellis, uno de los responsables de la unidad de INTERPOL dedicada al tráfico ilícito de mercancías, comenta que esta nueva operación ha provocado más conclusiones que nunca, considera necesario seguir trabajando con más intensidad para identificar a las redes criminales que están detrás de estas actividades fraudulentas y peligrosas para los consumidores.

Según los responsables de esta operación, el aumento del precio de los alimentos y el carácter global de la cadena alimentaria favorecen a los delincuentes, haciendo que sea posible comercializar productos falsificados y de menor calidad. Explican que la complejidad y la magnitud del fraude obliga más que nunca a la cooperación entre países para reforzar las fronteras y evitar que estas redes logren su cometido. También es prioritario el intercambio de conocimiento en un mercado, ya que con ello se puede impedir el fraude alimentario en otros mercados. Las operaciones Opson han dado sus frutos año tras año, aunque los resultados de esta última operación han sido más significativos y delatan que este tipo de fraudes es mucho mayor de lo que imaginamos.

Como decíamos, se han incautado alimentos y bebidas fraudulentas o peligrosas para la salud del consumidor en 57 países, cifra que ha ido creciendo año tras año desde que se lanzó por primera vez la operación Opson. Es fácil deducir que la operación del año que viene arrojará un volumen mayor de bebidas y alimentos fraudulentos o peligrosos para la salud. Hablando de Europa, de nuevo Europol solicita los cambios necesarios que favorezcan y faciliten la cooperación de los Estados miembros a la hora de realizar investigaciones transfronterizas. Pide que los controles oficiales que se realizan a nivel nacional tengan como objetivo la lucha contra el fraude alimentario, así mismo, cuando se delegan responsabilidades en organismos de control privados, las autoridades competentes deben examinarlos y certificarlos. Por último, se invita a que se realice un mayor esfuerzo a la hora de controlar el etiquetado y la trazabilidad de los alimentos.

Fuente: Gastronomía & CIA