Industria alimentaria: mejor en 2015 que en 2014

“2015 va a ser mejor año que 2014 para la industria alimentaria en cuanto a crecimiento del PIB y del empleo”, ha afirmado esta mañana Mauricio García de Quevedo, director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), durante la firma de un acuerdo estratégico con Ernst & Young (EY).

“Este acuerdo nace con la voluntad de promocionar la industria alimentaria y el análisis cuantitativo del sector”, ha señalado el presidente de EY, José Luis Perelli, quien también ha recalcado que “vamos a colaborar con FIAB para potenciar las exportaciones e incrementar la productividad de la industria alimentaria”.

Tras destacar que la industria española de alimentación y bebidas ocupa el sexto puesto de la Unión Europea en cuanto a exportaciones y el décimo del mundo, Perelli ha asegurado que “pondremos lo mejor de nosotros mismos para potenciar la industria alimentaria y consolidar su peso internacional”.

La cooperación entre EY y FIAB se articulará en la elaboración de estudios sectoriales que sirvan de apoyo a las empresas del sector en su toma de decisiones, creándose sinergias entre ambas compañías en materia de política alimentaria, competitividad y sostenibilidad, I+D+i, internacionalización y formación.

Sector estratégico
En la firma del convenio también han estado presentes, además de José Luis Perelli y Mauricio García de Quevedo, el presidente de FIAB, Mané Calvo, y el socio responsable del Sector Consumo de EY, José Luis Ruiz Expósito. Para Calvo, este acuerdo “nos reportará grandes beneficios y nos ayudará a generar más valor y eficiencia”.

“Debemos considerar a la industria alimentaria como un referente de la industria de España”, ha enfatizado el presidente de FIAB, destacando que la facturación de la industria alimentaria y de bebidas ascendió en 2014 a 93.238 millones de euros, de los que 24.018 millones procedieron de la exportación, al tiempo que emplea de manera directa a 479.770 personas.

“Tenemos que potenciar un trinomio que es fundamental para la economía española, el formado por hostelería, gastronomía e industria alimentaria”, según Mané Calvo.

Por su parte, García de Quevedo ha destacado que el valor añadido del sector ha crecido un 60% frente a la facturación, que lo hizo un 36%, en los últimos diez años; además, la industria de alimentación y bebidas representa actualmente el 22,5% de la industria manufacturera de España, cuando hace 10 años se encontraba en el 14,8%. Junto a todo esto, el empleo en la industria de alimentación y bebidas ha crecido el 5,7% en los últimos cuatro trimestres, frente al 2,5% del total de la economía.

“Estamos hablando de un sector estratégico para España, ya que es motor de la economía y vertebrador del territorio nacional. España puede estar orgullosa de este sector”, ha señalado el director general de FIAB.

Crear campeones
Finalmente, José Luis Ruiz Expósito ha destacado que este acuerdo estratégico se ha firmado por un año, pero “tiene voluntad de continuación”, congratulándose también porque “trabajaremos junto con este sector, clave para la economía española, en un momento de grandes cambios en el que es más necesario que nunca operar eficientemente en mercados cada vez más competitivos”.

Asimismo, ha señalado que “tenemos recursos muy focalizados para el desarrollo de la industria alimentaria. Por ello, estamos a disposición de todos los asociados de FIAB para transmitirles nuestra experiencia y conocimiento nacional e internacional”. Además, ha recomendado a la industria alimentaria que gane tamaño porque “necesitamos verdaderos campeones”.

La firma del acuerdo se ha celebrado esta mañana en las oficinas de EY en Madrid, contando también con la presencia de Manuel Fernández, director de Desarrollo de Negocio del Sector Consumo de EY así como del equipo directivo de FIAB.

Fuente: Revista Inforetail
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Uneatlántico lidera un clúster en innovación alimentaria que quiere aglutinar a todas las empresas cántabras del sector

Hasta ahora, forman parte del proyecto CEOE-Cepyme, Cámara Comercio, el Centro de Investigación y Tecnología Industrial (CITICAN) y Nestlé y Gullón, pero el objetivo es que se sumen todas las industrias del ramo de la región, productoras de conservas, quesos, repostería, vinos o productos lácteos.

Los responsables del ‘grupo matriz’ o ‘tractor’ de este proyecto pionero en la Comunidad Autónoma han firmado este viernes el convenio de colaboración del arranque del clúster, y que constituye “la primera piedra”.

La rúbrica, en el campus universitario, ha corrido a cargo del rector de UNEATLANTICO, Rubén Calderón; el presidente de la Cámara de Comercio, Modesto Piñeiro; el líder de la patronal cántabra, Lorenzo Vidal de la Peña; la directora de proyectos del CITICAN, María Luis Sámano; el director de la fábrica de Nestlé en La Penilla, Alberto López; y el director de Organización y Personas de Gullón, Ricardo A. Sánchez.

La firma del documento constituye una toma de contacto y el punto de partida del clúster, para estrechar relaciones y aunar esfuerzos, con el fin de impulsar el emprendimiento, la internacionalización, la transferencia del conocimiento, la cooperación empresarial y el impulso de la I+D+i en un sector “estratégico”, con “alta” empleabilidad y “gran valor añadido” a su producción.

Con este acuerdo, las partes se comprometen, por un periodo inicial de cuatro años, a cooperar en programas de formación, a participar en proyectos conjuntos (tanto a nivel nacional como internacional), a ofrecer asesoramiento mutuo en cuestiones relacionadas con el sector que pudieran afectar a los agentes integrantes, a fomentar el intercambio y la movilidad de investigadores y profesionales, así como a organizar actividades o promover publicaciones que despierten el interés de los firmantes.

PRIMER PASO

El rector de UNEATLANTICO ha subrayado la participación inicial de dos empresas alimentarias cántabras líderes a nivel europeo y mundial, como Gullón y Nestlé, en lo que constituye “el primer paso” del clúster y al que confía se sumen “todas” las empresas del sector.

Así, el objetivo es que todas ellas estén representadas en el marco de esta iniciativa pionera que pretende poner en marcha distintos proyectos, ha apuntado Calderón, quien ha añadido que si bien no se recogen en el convenio rubricado este viernes el CITICAN ya tiene tres proyectos en marcha.

Además, ha subrayado la existencia de una estrategia para desarrollar “múltiples” proyectos hasta 2020, especialmente en el ámbito agroalimentario, extremo que es “más fácil” desde el clúster.

Para el presidente de CEOE, esta iniciativa “marca una diferencia” y da “prestigio” al sector en Cantabria, mientras que su homólogo de la Cámara de Comercio ha se mostrado partidario de la colaboración institucional y empresarial, y ha apuntado que en tiempos “cambiantes” como los actuales hay que prestar atención a las fases de producción.

Mientras, la directora de proyectos del CITICAN ha recordado que este organismo es una herramienta a disposición de las empresas que quieran desarrollar proyectos de I+D+i.

Y, por su parte, el responsable de Nestlé –que cuenta con una plantilla de 900 personas y una producción de 90.000 toneladas al año– ha indicado que la participación en estas iniciativas ayudan tanto a la región como a mejorar la empleabilidad, especialmente entre los más jóvenes.

De su lado, el representante de Gullón ha subrayado que la I+D+i está en el “ADN” de la empresa, que exporta a más de cinco países.

RETOS DEL SECTOR

Según UNEATLANTICO, los constantes cambios y los nuevos desafíos que afronta la industria agroalimentaria hacen imprescindible una colaboración activa y decidida por parte de las instituciones, organismos y empresas del sector, así como por los ingenieros de las industrias agrarias y alimentarias, los graduados en nutrición humana y dietética y los expertos en ciencia y tecnología de los alimentos -todos ellos grados que se incluyen en la oferta académica de la Universidad Europea del Atlántico en Santander.

Entre los grandes retos del sector se encuentran el desarrollo de técnicas de producción y conservación de alimentos que sean respetuosos con el medio ambiente, la implementación de nuevos productos que satisfagan la demanda de los consumidores, el impulso de la seguridad alimentaria, el diseño de alimentos que aporten una funcionalidad añadida a la nutritiva o el diseño y control de equipos e instalaciones que permitan desarrollar sus productos.

CITICAN

El Centro de Investigación y Tecnología Industrial de Cantabria, una organización interdepartamental de la Universidad Europea del Atlántico que canaliza desde su constitución, en septiembre, los proyectos de I+D+i de la institución académica.

Integrado tanto por personal adscrito a la Universidad como por una red de colaboradores externos, alumnos y empresas de diferentes sectores, el nuevo centro fomenta la creación de vínculos de investigación a nivel nacional e internacional, especialmente con Europa e Iberoamérica, y sirve para impulsar las alianzas entre empresas, centros tecnológicos y diferentes universidades.

La inscripción del CITICAN en el Registro de Fundaciones de esta Comunidad Autónoma fue publicada en el Boletín Oficial de Cantabria hace ya casi un año, el 11 de junio de 2014.

Fuente: Te Interesa

Field Food, pulsos eléctricos de alto voltaje y alimentos mejor conservados

La tecnología de pulsos eléctricos de alto voltaje constituye una solución innovadora para el procesado de los alimentos. Fieldfood, el primer proyecto coordinado por la Universidad de Zaragoza dentro del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, se propone validar y demostrar la eficacia de esta tecnología en vino, aceite, tomate, zumos de frutas y sidra.

El procesado con esta nueva tecnología no térmica consiste en la aplicación intermitente de campos eléctricos de alto voltaje (0,5-30 kV/cm) y de una duración de la millonésima parte de un segundo a un alimento colocado entre dos electrodos. Este tratamiento provoca un fenómeno llamado electroporación: se forman poros en las membranas de las células microbianas y de los alimentos.

La electroporación de las membranas de los microorganismos los inactiva a temperaturas inferiores a las utilizadas en el procesado térmico, lo que prolonga el tiempo de conservación del alimento. Además, se obtienen alimentos sanitariamente seguros sin que el calor perjudique sus propiedades sensoriales y nutritivas.

Muchas operaciones de la industria alimentaria están basadas en la extracción de componentes localizados en el interior de las células. Por ejemplo, los compuestos fenólicos responsables del color, propiedades sensoriales y efectos beneficiosos para la salud del vino tinto deben extraerse del interior de las células de la piel de la uva; el aceite, de las de la pulpa de las aceitunas. La formación de poros en las membranas celulares mediante un tratamiento de pulsos eléctricos de alto voltaje facilita la extracción de estos componentes, reduciendo costes energéticos.

La aplicación de esta tecnología en la industria alimentaria es aún limitada. En el marco de Fieldfood se realizarán demostraciones industriales de su viabilidad para mejorar la calidad de los alimentos, optimizar su procesado, reducir costes energéticos e introducir nuevos alimentos en el mercado.

¿Qué tecnologías no térmicas de procesado existen?

Las tecnologías no térmicas están siendo ampliamente investigadas en el área del procesado de los alimentos en las últimas décadas. El concepto ‘no térmico’ hace referencia a un grupo de técnicas cuyos efectos sobre los alimentos son similares a los que provoca el calor, pero cuyo proceso se realiza a temperaturas inferiores a las de los tratamientos térmicos. Son más respetuosas con el medio ambiente que las tecnologías tradicionales y permiten eliminar el efecto negativo que tiene el calor sobre las propiedades sensoriales y nutritivas de los alimentos. Estas tecnologías son muy atractivas para la industria alimentaria, ya que con ellas se puede mejorar la calidad de los alimentos y reducir costes energéticos y el impacto ambiental del proceso.

Las altas presiones hidrostáticas, los pulsos eléctricos de alto voltaje, los ultrasonidos, la luz ultravioleta, los pulsos de luz y el plasma frío se encuentran entre las tecnologías no térmicas más investigadas. Dichas tecnologías se encuentran en distinto grado de desarrollo siendo, por el momento, las altas presiones hidrostáticas y los pulsos eléctricos de alto voltaje las que se están aplicando ya en la industria alimentaria. Mientras que la tecnología de los pulsos eléctricos de alto voltaje permite la pasteurización de alimentos líquidos y mejora la extracción de compuestos intracelulares de interés, las aplicaciones de las altas presiones hidrostáticas se centran en la inactivación de microorganismos patógenos y en prolongar el tiempo de conservación de los alimentos. En el supermercado se venden ya zumos de frutas, jamón cocido y serrano loncheado, salsas o platos precocinados tratados a presiones 5.000 veces más elevadas que la presión atmosférica.

¿En qué otros campos se usa esta técnica?

Los poros provocados por los pulsos eléctricos de alto voltaje en las membranas celulares pueden ser reversibles o irreversibles. La electroporación reversible mantiene la viabilidad de las células. Se consigue aplicando tratamientos de baja intensidad que abren poros en la membrana celular que se vuelven a cerrar una vez que cesa el tratamiento. Cuando los tratamientos son más intensos, la electroporación es irreversible, los poros se mantienen abiertos tras el tratamiento y las células mueren. La electroporación reversible es un procedimiento utilizado en el campo de la biología molecular para poder acceder al citoplasma de la célula con objeto de introducir o extraer ‘in vivo’ oligonucleótidos, plásmidos, anticuerpos, etc. En la actualidad, la electroporación reversible es un método novedoso en el campo de la medicina para introducir medicamentos dentro de células tumorales (electroquimioterapia). La electroporación irreversible también se está investigando como técnica para la destrucción directa de células tumorales (electroablación).

¿Ya hay alimentos procesados de esta forma?

Desde hace alrededor de cinco años han aparecido en el mercado distintos alimentos procesados por pulsos eléctricos de alto voltaje. Las principales aplicaciones de esta tecnología son la pasteurización de zumos de frutas y el tratamiento de patatas para la fabricación de patatas congeladas para freír.

En el área del procesado de zumos de frutas, los equipos industriales tienen una capacidad de hasta 8.000 litros/hora, con unos costes de producción de alrededor de 0,01 euro/litro. El tratamiento prolonga el tiempo de conservación en refrigeración de los zumos hasta tres semanas garantizando un producto sanitariamente seguro y con unas propiedades sensoriales y nutritivas similares a las de un zumo recién obtenido.

En el campo de la elaboración de patatas congeladas para freír, los equipos industriales tienen una capacidad de hasta 50 toneladas/hora. La electroporación de las células de las patatas las ablanda, reduciendo costes energéticos en el proceso de cortado, provoca que se produzcan menos mermas por roturas de las piezas de patatas cortadas durante su manipulación y se reduce el consumo de aceite en el proceso de prefritura previo a la congelación.

Fuente: Heraldo

Kraft y Heinz se fusionan creando el quinto mayor grupo de alimentación del mundo

Las compañías Kraft Foods y Heinz han llegado a un acuerdo de fusión por el que nacerá el grupo The Kraft Heinz Company, que se posiciona como quinto grupo de alimentación del mundo. La nueva compañía tendrá unos ingresos de 28.000 millones de dólares.

Los accionistas del grupo Kraft poseerán una participación del 49% en la compañía fusionada, mientras que los dueños de Heinz (la firma de capital riesgo brasileña 3G y Berkshire Hathaway) tendrán el control con el 51%.

Además, los accionistas de Kraft obtendrán acciones de la nueva compañía y un dividendo especial en efectivo de 16,50 dólares por cada título. Ese dividendo, que ascenderá a cerca de 10.000 millones de dólares, será financiado por Berkshire y 3G Capital.

Alex Behring, presidente de Heinz y socio gerente de 3G Capital, asegura que “al reunir estas dos empresas emblemáticas a través de esta transacción, estamos creando una sólida plataforma para EEUU y el crecimiento internacional. La combinación de nuestras marcas y negocios implican un aumento de relevancia tanto en EEUU como a nivel internacional”.

Por su parte, John Cahill, presidente y consejero delegado de Kraft, asegura que “juntos vamos a lograr algunas de las marcas más respetadas y reconocidas de la industria mundial de alimentos y juntos vamos a crear un futuro aún más brillante”. “Esta combinación ofrece un valor significativo a nuestros accionistas y la oportunidad de ser inversores en una empresa muy bien posicionada para el crecimiento, sobre todo fuera de EEUU, a medida que traemos marcas icónicas de Kraft a los mercados internacionales”.

Fuente: Financialfoods

Kraft y Heinz se fusionan creando el quinto mayor grupo de alimentación del mundo

Las compañías Kraft Foods y Heinz han llegado a un acuerdo de fusión por el que nacerá el grupo The Kraft Heinz Company, que se posiciona como quinto grupo de alimentación del mundo. La nueva compañía tendrá unos ingresos de 28.000 millones de dólares.

Los accionistas del grupo Kraft poseerán una participación del 49% en la compañía fusionada, mientras que los dueños de Heinz (la firma de capital riesgo brasileña 3G y Berkshire Hathaway) tendrán el control con el 51%.

Además, los accionistas de Kraft obtendrán acciones de la nueva compañía y un dividendo especial en efectivo de 16,50 dólares por cada título. Ese dividendo, que ascenderá a cerca de 10.000 millones de dólares, será financiado por Berkshire y 3G Capital.

Alex Behring, presidente de Heinz y socio gerente de 3G Capital, asegura que “al reunir estas dos empresas emblemáticas a través de esta transacción, estamos creando una sólida plataforma para EEUU y el crecimiento internacional. La combinación de nuestras marcas y negocios implican un aumento de relevancia tanto en EEUU como a nivel internacional”.

Por su parte, John Cahill, presidente y consejero delegado de Kraft, asegura que “juntos vamos a lograr algunas de las marcas más respetadas y reconocidas de la industria mundial de alimentos y juntos vamos a crear un futuro aún más brillante”. “Esta combinación ofrece un valor significativo a nuestros accionistas y la oportunidad de ser inversores en una empresa muy bien posicionada para el crecimiento, sobre todo fuera de EEUU, a medida que traemos marcas icónicas de Kraft a los mercados internacionales”.

Fuente: Financial Foods

La puesta en valor de la industria de la alimentación a través de la innovación

El primer sector industrial en términos de facturación de nuestro país, el cuarto de Europa y el octavo a nivel mundial, es el de la Industria Agroalimentaria. Los datos de 2014 de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) así lo corroboran: supone el 2,7% del Producto Interior Bruto (PIB), incrementó su producción un 2,6% hasta alcanzar los 91.000 millones de euros de facturación, logró un crecimiento del 1,8% en afiliación a la Seguridad Social con 380.077 trabajadores, representa el 16,8% del Valor Bruto Industrial (VAB) e incrementó sus exportaciones un 5,5%.

Los retos que se plantea el sector hasta 2020 pasan por promover el desarrollo de la innovación, ciencia y tecnología en aquellos ámbitos que afecten directamente a la competitividad, concretándose en un crecimiento en ventas netas del 4% anual, generar 60.000 empleos y exportar el 40% de la producción. Las palancas competitivas que empleará para alcanzarlos son la I+D+i, la Financiación y la Cooperación. Si bien durante los últimos años hemos asistido a altos niveles de inversión en I+D+i por parte de las empresas para la mejora de los métodos de conservación de los alimentos, su trazabilidad, seguridad alimentaria y en tecnología de la transformación con el fin de producir más y mejor, es fundamental aumentar la colaboración en materia de I+D+i con Universidades y Centros de Investigación a fin de avanzar en materias como las Ciencias de la Vida, la creación de alimentos del futuro, la nutrición y la Salud.

Para dar impulso a la innovación y crear una base sólida de pymes innovadoras, la FIAB propone la creación de un consorcio mediante un Partenariado Público Privado (PPP) nacional, que incluya tanto a empresas como Centros de Investigación públicos, privados y Universidades, así como entidades financieras. La PPP sería una spin off de la Plataforma Food For Life Spain, que interaccionaría con la Administración Pública para cogestionar los fondos de ayudas a la innovación disponibles en Europa, en el ámbito nacional y regional.

En la actualidad, las empresas del sector pueden contar con ayudas nacionales e internacionales así como incentivos fiscales para fomentar las actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). Además de las líneas de financiación nacionales a las que las empresas tienen acceso a través de organismos como el CDTI, MINECO, ENISA…, la Unión Europea apoya a la Industria de Alimentación y Bebidas en su programa H2020, a través del denominado Instrumento PYME. Dotado con 2.700 millones de euros, las empresas tienen una nueva vía de financiación directa sobre proyectos estratégicos de alto valor tecnológico en su sector o mercado.

Otra de las fuentes de financiación directa de la innovación provienen del Real Decreto 475/2014 sobre bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social del personal investigador, que recupera el incentivo por el cual las entidades cuyos trabajadores con dedicación en exclusiva a actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i), pueden obtener una bonificación del 40% en las aportaciones empresariales a las cuotas de la Seguridad Social por contingencias comunes. El incentivo mantiene además la compatibilidad con otras ayudas para pymes innovadoras y amplía el ámbito al régimen de deducción fiscal por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.

En cuanto a incentivos fiscales, las empresas innovadoras pueden optar a las deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades. A día de hoy, son el principal recurso externo que utilizan las empresas para financiar la I+D+i. Sin embargo, debido a la actual situación económica desfavorable son muy pocas las empresas que obtienen un retorno fiscal sobre estos incentivos.

Todos estos instrumentos de apoyo a las empresas innovadoras son de vital importancia para fomentar la I+D+i en el sector Agroalimentario. El gran esfuerzo que están llevando a cabo las empresas, pone de manifiesto la importante puesta en valor del sector de Alimentación y Bebidas a través de la innovación.

Fuente: El Mundo

La puesta en valor de la industria de alimentación y bebidas a través de la innovación

La Industria Agroalimentaria es un claro motor económico de nuestro país, siendo a día de hoy un importante generador de empleo que ha logrado convertirse en el primer sector industrial en términos de facturación. Demuestra así, su gran fortaleza ante la crisis económica. Los últimos datos de 2014 de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) así lo demuestran: supone el 2,7% del Producto Interior Bruto (PIB) de España, incrementó su producción un 2,6% hasta alcanzar los 91.000 millones de euros de facturación, logró un crecimiento del 1,8% en afiliación a la Seguridad Social con 380.077 trabajadores, representa el 16,8% del Valor Bruto Industrial (VAB) e incrementó sus exportaciones un 5,5%. En base a los datos de ventas netas, el sector agroalimentario es el cuarto de Europa y el octavo a nivel mundial.

Los retos que afronta la Industria de Alimentación y Bebidas le sitúa como sector estratégico para potenciar y estabilizar la evolución de la economía española, destacando el propósito de alcanzar un buen funcionamiento y desarrollo de toda la cadena de valor del sector. En términos cuantitativos, el objetivo planteado hasta 2020 se traduce en un crecimiento sostenible en ventas netas, 4% anual, una mejora de la productividad estimada en generar 60.000 empleos, así como llegar a un nivel de exportaciones equivalente al 40% de la producción. Como principales pilares para conseguirlo, la industria se apoya en la eficiencia, la creación de valor, la internacionalización y la dinamización del sector.

Dentro de las palancas competitivas que se han definido para alcanzar los retos planteados, la I+D+i, la Financiación y la Cooperación, son piezas claves que ayudarán a un mayor crecimiento del sector. El propósito es acercar la ciencia a la empresa alineando la innovación con las necesidades reales que demandan los consumidores, abrir nuevos canales de venta a través de la internacionalización, así como conseguir fuentes de financiación alternativas y sostenibles que ayuden a las empresas a tomar posiciones en un mercado cada vez más globalizado gracias a su eficiencia y creación de valor, abordando una colaboración conjunta de todos los actores de la cadena alimentaria.

La innovación ha de abarcar no sólo la eficiencia de los procesos, sino la calidad de servicio así como la creación de alimentos que aporten valor, tanto al consumidor final como al cliente, centrados en la salud, la sostenibilidad, el sabor y la conveniencia. Si bien durante los últimos años hemos asistido a altos niveles de inversión en I+D+i por parte de las empresas para la mejora de los métodos de conservación de los alimentos, su trazabilidad, seguridad alimentaria y en tecnología de la transformación con el fin de producir más y mejor, es fundamental aumentar la colaboración en materia de I+D+i con Universidades y Centros de Investigación a fin de avanzar en materias como las Ciencias de la Vida, la creación de alimentos del futuro, la nutrición y la Salud. En definitiva, promover el desarrollo de la innovación, ciencia y tecnología en aquellos ámbitos que afecten directamente a la competitividad, tales como la innovación en procesos productivos, innovación en productos, creación de valor añadido y fomentar la comunicación entre canales y clientes.

Para dar impulso a la innovación en el sector, la FIAB propone la creación de un consorcio mediante la creación de un Partenariado Público Privado (PPP) nacional, que incluya tanto a empresas como Centros de Investigación públicos, privados y Universidades, así como entidades financieras. La PPP sería una spin off de la Plataforma Food For Life Spain, que interaccionaría con la Administración Pública para cogestionar los fondos de ayudas a la innovación disponibles en Europa, en el ámbito nacional y regional. De esta forma, se facilitaría la financiación de proyectos innovadores a las pymes agroalimentarias, y en palabras de Federico Morais, director del Departamento de Innovación y Tecnología de FIAB, se crearía a largo plazo una clase media de pymes innovadoras.

A día de hoy, las empresas que comprenden el sector Alimentación y Bebidas, en su mayoría pymes, pueden contar con ayudas nacionales e internacionales así como incentivos fiscales para fomentar las actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). Además de contar con las líneas de financiación nacionales a las que las empresas han tenido y continúan teniendo acceso a través de diferentes organismos como el CDTI, MINECO, ENISA…, la Unión Europea sigue apoyando al sector agroalimentario en su programa H2020. Dentro de este Programa, el área de “Retos Sociales” aglutina la mayor cantidad de fondos con 29.679 millones de euros, de los cuales, 3.851 millones de euros se repartirán en Seguridad alimentaria, agricultura sostenibles, investigación marina, marítima y fluvial y Bioeconomía.

Además, a través del denominado Instrumento PYME de Horizonte 2020, dotado con 2.700 millones de euros, las empresas tienen una nueva vía de financiación directa sobre proyectos estratégicos de alto valor tecnológico en su sector o mercado. El Instrumento consta de tres fases: una primera de Estudio de viabilidad y Plan de Negocio, una segunda de Desarrollo y Demostración y una tercera de Apoyo a la Comercialización. En las Fases 1 y 2 la Comisión Europea ha elegido ya a pymes españolas como beneficiarias del ámbito de las nuevas tecnologías en alimentación, destacando la alta participación española que se convierte en el país que más propuestas ha presentado.

Otra de las fuentes de financiación directa de la innovación provienen del Real Decreto 475/2014 sobre bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social del personal investigador, que recupera el incentivo por el cual las entidades cuyos trabajadores con dedicación en exclusiva a actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i), pueden obtener una bonificación del 40% en las aportaciones empresariales a las cuotas de la Seguridad Social por contingencias comunes. El incentivo mantiene además la compatibilidad con otras ayudas para pymes innovadoras y amplía el ámbito al régimen de deducción fiscal por actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica.

En cuanto a incentivos fiscales, las empresas innovadoras pueden optar a las deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades. A día de hoy, son el principal recurso externo que utilizan las empresas para financiar la I+D+i. Sin embargo, debido a la actual situación económica desfavorable son muy pocas las empresas que obtienen un retorno fiscal sobre estos incentivos. Hasta el año 2013, la normativa fiscal delimitaba su aplicabilidad a tener beneficios a pesar de que permitía generar un crédito fiscal de varios años para aquellas empresas innovadoras que no disponían de cuota suficiente para aplicarse estas deducciones.

Tras la aprobación de la Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización en 2013 se brindó la posibilidad de beneficiarse de forma más directa de estos incentivos fiscales, acelerando el periodo de retorno de la inversión en I+D+i. Uno de los puntos clave de esta nueva reforma fue la eliminación de las restricciones anteriores a la aplicación de las deducciones fiscales por I+D+i, posibilitando a las empresas poder aplicarse la totalidad de la deducción generada con un descuento del 20% de su importe hasta dejar a cero la cuota íntegra, quedando excluido el límite de deducciones sobre dicha cuota íntegra.

Todos estos instrumentos de apoyo a las empresas innovadoras son de vital importancia para fomentar la I+D+i en el sector Agroalimentario que se encuentra en constante transformación, a fin de cubrir las necesidades de una sociedad que presenta continuos cambios sociales y económicos. El gran esfuerzo que están llevando a cabo las empresas agroalimentarias pone de manifiesto la importante puesta en valor del sector de Alimentación y Bebidas a través de la innovación.

Fuente: Alimarket